¿Qué pasa con el circuito este año?
Ya basta de esperar a que el calendario aparezca como por arte de magia. Aquí tienes la cruda realidad: los torneos se amontonan, los viajeros se vuelven locos y los patrocinadores ya están marcando sus agendas.
Grand Slam, la cima del espectáculo
Australia Open arranca en enero, el calor asfixia a los jugadores, pero la audiencia no para. Roland Garros sigue en mayo, bajo la lluvia de París, y Wimbledon llega en julio con su césped impecable. US Open cierra en septiembre, y ahí, el ritmo se vuelve frenético.
Masters 1000, la columna vertebral
En marzo, el Monte Carlo y Madrid se disputan la pista. Luego, el Cincinnati y el Shanghai aparecen en agosto, dejando a los atletas sin respiro. Cada semana, una nueva ciudad, una nueva historia.
ATP 500 y 250, el relleno esencial
Los torneos de nivel 500, como el de Dubai en febrero, sirven de calentamiento. Los 250, como el de Doha en enero, son la prueba de fuego para los recién ascendidos. No subestimes su peso; allí nacen los futuros campeones.
Eventos mixtos y dobles, la guinda del pastel
Los torneos mixtos, a veces pasados por alto, ofrecen una visión distinta del juego. Los dobles, con su química explosiva, pueden cambiar el panorama de cualquier jornada.
¿Dónde encontrar la información completa?
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Consejo rápido
Marca en tu móvil los cuatro Grand Slam, reserva vuelos con antelación y mantén flexibilidad para los Masters. Así, no te quedarás fuera del juego.
